Qué poco me gustan los aros.
Para nadar, está claro. No ayudan en la flotabilidad y tener que cogerlos distrae de otras cuestiones más… natatorias.
Respecto al cansancio, mejor que el último día pero físicamente muy cansado también, aunque se mezcla el cansancio y el optimismo o la falta de él.
Hemos practicado ejercicios variados de crol, de espalda y braza pero los relacionados con el aro, me molestan especialmente. Nadar a crol es imposible si los tienes trabados en los pies y a poco que te muevas, nadar vertical es incómodo.
Me siento otra vez en la natación, ir unos pocos días seguidos, o casi seguidos parece que anima un poco a seguir nadando.
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