Con ganas y sin ellas.

Hay días, pocos he de decir, que no tengo muchas ganas de nadar, quizá por el frío, el mal tiempo, las fiestas y el cansancio.  Hoy ha sido uno de esos días.

Hemos hecho los ejercicios pertinentes y nadando a crol pensaba yo en mis cosas: que me ahogo, que no tengo muchas ganas, que el día menos pensado me lo dejo… así, sin darme cuenta me he metido en la nadada y me he olvidado de la sensación de desgana.

He acabado bien, algo cansado y bastante satisfecho por haber superado ese momento. Quizá el éxito en muchas cosas está en resistir.

Al nadar de espaldas me he dado cuenta, y el monitor también, de que llevo los pies muy hundidos con lo que me lastran bastante y por eso me cuesta tanto nadar.

Intento levantarlos pero vaya, que no tengo mucho dominio de mi cuerpo en el agua, no obstante, cuando los llevo levantados se nota mucho, mucho, ya que el deslizamiento es “perfecto”.

Qué pena que tenga tan poca resistencia, (pocos pulmones), ya que esto de nadar, es una actividad que me gusta más allá de la simpleza de mover los pies y las manos dentro del agua.

Anuncios

~ por esbama en diciembre 15, 2009.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: